| Por Carol H. Rasco, Directora, America Reads Challenge, EL Reto: ¡A leer, América! Desde hace muchas décadas, los médicos vienen diciéndoles a los padres que sus bebés recién nacidos son como pizarras en blanco. Hoy, en el libro titulado "The Scientist in the Crib" ['El científico en la cuna'], se describe la mente de un bebé como "la máquina de aprendizaje más potente del universo". La mayoría de los expertos en educación concuerdan con esta opinión. Pero este dramático modelo nuevo de la primera infancia muchas veces deja a los padres confundidos sobre lo que es lo más conveniente para su niño pequeño. Muchos de los padres con los que hablo se preguntan si deben comprar los últimos medios de aprendizaje que prometen hacer de sus bebés niños superdotados o convertir a su niño preescolar en un pequeño Einstein. La buena noticia es que no se necesitan juguetes, videos, tarjetas, o discos compactos costosos para poder formar el cerebro de su bebé. Cualquier padre o cuidador afectuoso y sensible puede encontrar muchos momentos propicios para la enseñanza durante las actividades cotidianas de los bebés, los niños pequeños y los preescolares. Y el verano es la época más oportuna para comenzar. Aprendiendo por medio del juego, los niños pequeños adquieren aptitudes que ayudan a prepararlos para entrar en la escuela. Esto es particularmente importante para los niños de 5 años de edad, durante el verano previo a su ingreso al jardín de niños. A continuación se presentan 8 pasos sencillos que usted puede dar para tener un verano super provechoso. - Hablar: Simplemente hablando con los niños pequeños, usted estimula la actividad cerebral. Elija temas relacionados con el verano para contar cuentos, cantar canciones, recitar rimas infantiles, y describir el mundo a su hijo. Nombre las cosas a su alrededor y anímele cuando hace esfuerzos para hablar.
- Leer: La Academia Americana de Pediatría recomienda que los padres comiencen a leer en voz alta a los bebés a partir de los seis meses de edad. El verano es una época muy conveniente para iniciar una rutina diaria de lectura. Leer frecuentemente abre una ventana al mundo, nutre la imaginación de los niños, y les enseña a relacionar los libros con el amor de usted. Estas experiencias motivan a los niños pequeños a adquirir el hábito de leer por su cuenta.
- Bibliotecas: Los libros para bebés y niños están a su disposición en la biblioteca local. Muchos bibliotecarios ofrecen programas especiales de narración de cuentos y otras actividades durante las vacaciones de verano para los niños preescolares. Según indican las encuestas, los mejores lectores provienen de casas donde hay muchos libros. Obtenga una tarjeta de biblioteca para su hijo e inculque en él el hábito de visitar la biblioteca por el resto de su vida.
(pasa a la siguiente página) U.S. DEPARTMENT OF EDUCATION 400 MARYLAND AVENUE S.W. WASHINGTON, DC 20202-0100 TEL: 202/401-888 FAX: 202/260-8114 E-MAIL: AmericaReads@ed.gov WEB: WWW.ED.GOV/AMERICAREADS
- Televisión: La Academia Americana de Pediatría recomienda que los padres no expongan a sus hijos a la televisión hasta que éstos tengan al menos dos años y, desde esa edad, que limiten a una hora o menos por día el tiempo que los niños dedican a verla. Sólo elija programas no violentos y educativos y evite los comerciales. Vea la televisión junto con su hijo y haga preguntas y responda a preguntas que enriquezcan el proceso de aprendizaje.
- Escribir: Provea un escritorio o una mesa con buena iluminación y varios tipos de papel y útiles para escribir. Anime a su hijo, sin presionarle mucho, a hacer que su escritura se parezca a algo. Un método eficaz de enseñar la forma de las letras del abecedario es con letras magnéticas que se pegan al refrigerador. La mayoría de los niños preescolares disfrutan de aprender a escribir su propio nombre.
- Matemáticas: Aprender los nombres y los símbolos de los números es un gran logro de la primera infancia. Los niños pequeños y los preescolares pueden jugar contando y aprendiendo conceptos básicos como más y menos, pesado y ligero, largo y corto. Aprender sobre los cuadrados, los círculos, los rectángulos es el comienzo del estudio de la geometría. Establezca las bases de las matemáticas separando la ropa para lavar o doblarla, contando juguetes, o horneando galletas.
- Ciencias: Estimule la curiosidad natural de su hijo. A los bebés les fascina las burbujas de jabón. Los niños pequeños pueden observar un hormiguero y coleccionar piedras. Los preescolares pueden aprender sobre el riego de las plantas y el aseo de las manos. Todos los niños pequeños disfrutan de aprender acerca de los animales.
- Artes y música: La música, la pintura, la danza, y las obras teatrales ayudan a formar la capacidad lingüística, la coordinación muscular, la capacidad de escuchar, el sentido del espacio y otras aptitudes. Exhiba con orgullo las creaciones de su hijo.
Cualquier padre afectuoso y sensible puede criar hijos brillantes sin recurrir al uso de costosos artilugios. Encontrando cada día esos "momentos provechosos" durante este verano y todo el resto del año, usted le dará a su hijo el regalo más valioso: el amor al aprendizaje.
Llame al (877) 4ED-PUBS para obtener un folleto gratuito "Building Your Baby's Brain" [Cómo formar el cerebro de su bebé]. Encuentre la publicación titulada "Early Childhood: Where Learning Begins-Mathematics" en el Web en esta dirección:
www.ed.gov/pubs/EarlyMath. Para informarse más al respecto, llame al (800) USA-LEARN o visite las páginas para niños y familias, Kids and Families, del sitio Web de America Reads en: www.ed.gov/americareads.
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