- Háblele al niño cuando jueguen y en sus actividades cotidianas.
- Léale al niño todos los días, a una hora fija y cuando el niño se lo pida.
- Lleve a los bebés que caminan y a los preescolares a la biblioteca para que puedan elegir sus propios libros. Averigüe qué libros y servicios especiales ofrece su biblioteca.
- Organice un rincón especial en su guardería donde los bebés que caminan y los preescolares puedan leer y escribir.
- Mantenga los libros y otros materiales de lectura al alcance de los niños. Agregue libros nuevos a medida que la capacidad y los intereses del niño cambian.
- Mantenga materiales de escritura no tóxicos, como por ejemplo crayolas, marcadores, pinturas y brochas, así como papel de tipos diversos, al alcance del niño.
- Enséñele al niño que usted lee y escribe todos los días para divertirse y para cumplir con sus deberes.
- Muéstrele al niño las palabras escritas en la guardería infantil y en la comunidad.
- Anime al niño a valerse por sí mismo cuando sea capaz de hacerlo. Permítale alimentarse, vestirse, poner sus juguetes en orden, aunque el niño requiera más tiempo para hacer la tarea y ésta no se haga a la perfección.
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